El 2026 marca un punto de inflexión en el mundo del packaging. El consumidor ya no elige solo por lo que ve en el lineal, sino también por lo que percibe detrás del envase: su impacto ambiental, su coherencia con los valores de marca y su capacidad para emocionar. Por eso, en GMI Artes Gráficas debemos adaptarnos a un mercado que pide más innovación, más personalización y más sostenibilidad.
Los acabados premium siguen siendo protagonistas, pero con un nuevo enfoque: ahora el brillo metálico del stamping o el tacto del barniz UVI se combinan con materiales reciclados o reciclables, certificaciones FSC y tintas al agua o vegetales. La calidad visual ya no se mide solo en estética, sino también en responsabilidad.
A la vez, la impresión digital continúa creciendo. Permite realizar tiradas cortas con tiempos de entrega reducidos, ideal para lanzamientos estacionales o productos personalizados. Gracias a los avances en calibración de color, la precisión y uniformidad son cada vez más altas, incluso en producciones híbridas.
Las marcas buscan destacar en un entorno saturado, y lo logran a través del detalle. Un envase bien diseñado y bien impreso no solo protege, también habla: transmite calidad, confianza y compromiso.
El packaging de 2026 será más verde, más táctil y más emocional.
💬 ¿Qué innovación crees que marcará la diferencia en el packaging de tu sector este año?

